El niño que llora
dentro mío,
es una historia,
detrás de los barrotes
de su cuna,
con guirnaldas de esperanzas
adornadas con el llanto
de la espera.
el cielo se ha colgado
de su estrella
y no llega la mirada de sus ojos,
a su corazón
que es un paraje sin sentido
donde pasan los milímetros segundos
de su vida.
Se hace carne en su noche solitaria
las hadas que le muestran su camino,
mientras aguarda la sonrisa enajenada,
querida, por sus ojos primitivos.