En los muros de tus torres
se convierten mis deseos
que como hojas amarillas
ivan cayendo en tus suspiros.
Dejando que murmuren
entre mis sílabas ausentes
las penas de mi otoño
que acorraló tu corazón.
Se hizo moño en el regalo
que tu olvido me dejó
con la triste melodia
de un adiós para los dos.
En los muros de tus torres
se convierten mis deseos
que de a poco va cayendo
por mi arbol ya vencido.
Recordando que no existe
un amor si no estas vos
haciendo que renueve
mi aire inexistente.
No olvido que vos fuiste
el licor de mis inviernos
que con besos en mi piel
eras morada de mi infierno.
No hay comentarios:
Publicar un comentario