sábado, 3 de marzo de 2018

*Contando las horas*

Es tanta la angustia que lleva mi alma,
que la luz que me sigue, se me está apagando,
no hay un suspiro, que detenga mi calma,
pues todos los momentos, me llevan a vos.

Contando las horas, con mi soledad,
se me escapan los dedos, sin autoridad.

Buscando melodias, que pronto ha de llegar,
con esta  guitarra, que me hace llorar,
comparto mi vida, con tu corazón.

Quisiera acoplarme, a tu alma desnudo,
con estas ganas, de tenerte en mi cama,
hacer de tu beso, la llama que adorna,
el fuego que aviva, todas mis ansias.

El amor danza en mi mente

Que me pasa, que en la tormenta que yo lucho,
cada vez me cuesta más...
el amor danza en mi mente, con lo mucho que te quiero,
pero sigo constantemente, tu sombra que me hace gris...
por favor yo te lo pido, sigue moviendo mi piso,
aunque tengas que volar, por este corazón vacío,
que se pierde entre mis lágrimas, con derechos de avanzar...
no me pidas amor que te olvide, que por dolor he perdido el alma, pero jamás tu corazón...
tengo encendida la luz, por la que tienes que venir,
mi enero se esta perdiendo, por falta de tu calor
y entre el catorce de febrero, yo me pierdo sin tu amor...
como me cuesta cantar, como me cuesta vivir, como me cuesta avanzar,
si ya no tengo tu cuerpo, para volver a empezar,
ese amor que ha despertando los instintos de mi ser,
se perdió en tu laberinto, en el cual me tiene atrapado
lo bello que hay en tu alma.

*Vida de mi vida*


De tu imagen pura, yo jamas me olvido,
porque fuiste azúcar, que endulzó mi mar...
tu le distes alas a mi corazón, cuando por tristeza, no podía volar...
hoy estoy aquí, en esta melodía recordandote,
que fuiste para mi, esa rosa blanca, que me hizo vivir, 
un amor tan grande, que no tiene fin...
yo quisiera que , si no es mucho pedir, 
que vengas a mi y corras a estos fantasmas,
que me hacen esclavo de mi soledad...
aunque no te encuentre, durmiendo en mi cama, 
cuando me despierte sobre la mañana,
sabré que has estado, durmiendo conmigo,
 porque tendré la marca de todos tus besos,
esos que me has dado en la madrugada...
ay como te quiero, vida de mi vida, tu vives
 en las horas, de todos mis días...
atame a tu piel y llevame a tu cielo, 
porque ya mi vida no tiene sentido,
si no estás aquí, viviendo conmigo,
todo se hace gris, vida de mi vida.

jueves, 15 de febrero de 2018

Deja atar tu cuerpo con el mío

Éste amor que recorre las cadenas de tus ansias
serán las algarabías  de  mi furia trasnochada,
que busca la rendija de tu boca consagrada
en el oscuro rincón de las brillantes sintonías.

Deja atar tu cuerpo con el mío, no cambiarias
por nada,  este fuego conquistado del infierno,
¡arrimate a mi pensamiento!...¡abre tu cuaderno!
deja que escriba con amor mis ultimas plegarias.

Aunque te tiemblen las piernas, ante este amor en llama
que quiere ser vida, en los dorados pliegues de tu piel,
¡ay mujer!... no te resistas a este hombre que te ama
dale de beber de tus encantos la sagrada miel.

Que se derrama, gota a gota, por tu bendita flor,
busca por los pasillos secretos del artesano,
mis manos milagrosas, que te harán sentir las caricias bondadosas del amor.

*Baja por la luz del catorce de febrero*

Muéstrame el alma atravez de mi canción,
que suena con trinos de pájaros clandestinos,
buscando las puertas de todos tus caminos,
arrópame en los claros alegres de tu corazón.

Que yo seré ese sol, de tu catorce de febrero
dia, donde nace el amor, con la alianza de la flor,
alli estará mi cuerpo con la imagen de tu piel
y en todos los sabores de tu rosado beso, mujer.

No me canso de adorarte, con esa misma bara
que me da la libertad, de tu dulce mirada,
eres el agua clara de mis ojos negros,
que en cada madrugada, se tiñen con tu amor.

Regálame de tus mañanas, tus bellos luceros
que no se quieren ir, de mi perlado cielo gris,
no me dejes con ésta estela de soledad,
que se mezclan con las lineas sagradas de tu piel.

yo revivo con tu aire, con tu voz,
en todos los momentos que habitas,
en mi  dulce y tierno corazón,
baja por la luz, de ese dia, del catorce de febrero,
y adorna con tus rosas blancas, las alas de mi sombrero,
no hay caminos para mis pasos, si no estas vos,
tomada de mi mano, enseñandome tu camino del amor.

Mujer de mis alas nuevas, bésame con fuerza,
abrazame con dulzura, en todos los segundos repetidos,
de mis horas diarias y lee con tu alma, lo que te escribe mi corazón.

¡Basta de corrupción!

Somos el candelario de una luz incierta,
etiquetados en un crecimiento de precios,
que le dan batallas, al sueño de los pobres,
ya no se sabe cuál es nuestra verdadera luz,
la que quita nuestras sombras, o el que te quita
lo poco o mucho, que has hecho en tu dia diaria.

habrá un cambio en este país, donde lo que tenemos
en nuestros campos es oro y solo los aprovechan
los exportadores, esos de costosos trajes y aire de señores,
sigamos regando nuestro trigo y engordando vacas, para alimentar bocas ajenas,
total el abrigo del hombre, que se lo compre magoya.

Será ese el pensamiento de nuestros gobernantes,
de nuestra hermosa y gloriosa Argentina,
hasta cuando seguiremos anclados entre el barro y la miseria,
mirando como le crecen alas, a un papel verde
que no deja de crecer, mientras a nuestro pueblo
los tapan los vicios, las muertes y desaparecidos.

Basta ya señores gobernantes, bajemos un poco la vista
y miremos a los de abajo que si no, no tendremos futuros para nuestros niños,
habrán puestos de trabajo, para pobres, no tantos para ricos
 y hagamos de nuestra Argentina un país mejor, ¡Basta de corrupción!.

*Te regalo mi sonrisa*

Llegaste como abrazo de la noche,
con toda su tivieza,
te sentaste muy serca de mi mesa
y no te dije nada,
solo te miré, como mira un artesano,
su cristalina pieza
con las ansias de sus manos.

Eres para mí, como ese cuento de hadas,
con alegres mariposa y sus alas escondidas,
me llevas a tu jardin, entre rosas conquistadas,
en este sueño que delata, mis mejores fantasias

No me canso de escribir, lo que no puedo hablar,
por miedo a que te enojes, con mi forma de sentir,
perdona si te digo, que a ti te quiero amar,
no aguanto este delirio, que abre más mi herida.

Dame un poco de tus ancias y más de tu alegria,
para este hombre que te sueña, como reyna de sus dias,
te regalo mi sonrisa, que desnudo entre la noche
para que puedas ver mi amor con tu trasnoche.